| igual nosotros: nacimos y nos eclipsamos, no dejamos ni una señal de virtud, nos malgastamos en nuestra maldad.Sí, la esperanza del impío es como paja que arrebata el viento; como escarcha menuda que el vendaval arrastra; se disipa como humo al viento, pasa como el recuerdo del huésped de una noche.Los justos viven eternamente, reciben de Dios su recompensa, el Altísimo cuida de ellos.Recibirán la noble corona, la rica diadema de manos del Señor, con su diestra los cubrirá, con su brazo izquierdo los escudará. |