La Biblia On-Line   Índice de Libros de la biblia
secuencial
| alfabético libros | alfabético abreviaturas
Deuteronomio(Dt) 34 capítulos.1| 2| 3| 4| 5| 6| 7| 8| 9| 10| 11| 12| 13| 14| 15| 16| 17| 18| 19| 20| 21| 22| 23| 24| 25| 26| 27| 28| 29| 30| 31| 32| 33| 34|
Deuteronomio, capítulo 11
[1]Amarás al Señor, tu Dios; guardarás sus consignas y normas, sus decretos y preceptos mientras te dure la vida.[2]Sabedlo hoy. No se trata de vuestros hijos, que ni entienden ni han visto el escarmiento de vuestro Dios, su grandeza, su mano fuerte y su brazo extendido,[3]los signos y hazañas que hizo en medio de Egipto contra el faraón, rey de Egipto, y contra todo su territorio;[4]lo que hizo al ejército egipcio, a sus carros y caballos, cuando los perseguían y precipitó sobre ellos las aguas del Mar Rojo y acabó con ellos, hasta el día de hoy;[5]lo que hizo con vosotros en el desierto, hasta que llegasteis a este lugar;[6]lo que hizo a Datán y Abirán, hijos de Eliab, hijo de Rubén: la tierra abrió sus fauces y se los tragó con sus familias y tiendas, con su servidumbre y ganado, en medio de todo Israel.[7]Se trata de vosotros, que habéis visto con vuestros ojos las grandes hazañas que hizo el Señor.[8]Guardaréis fielmente los preceptos que yo les mando hoy, así seréis fuertes, entraréis y tomaréis posesión de la tierra adonde cruzáis para conquistarla;[9]prolongaréis vuestros años sobre la tierra que el Señor, vuestro Dios, prometió dar a vuestros padres y a su descendencia: una tierra que mana leche y miel.[10]La tierra adonde te diriges para conquistarla no es como la tierra de Egipto, de donde saliste: allí sembrabas tu semilla y la regabas como una huerta, dando a la noria con los pies.[11]La tierra adonde cruzas para tomarla en posesión es una tierra de montes y valles, que bebe el agua de la lluvia del cielo;[12]es una tierra de la que el Señor, tu Dios, se ocupa y está siempre mirando por ella, desde el principio del año hasta el fin.[13]Si escucháis y obedecéis los preceptos que os mando hoy, amando al Señor, vuestro Dios, y sirviéndole con todo el corazón y con toda el alma,[14]yo mandaré a vuestra tierra la lluvia a su tiempo: la lluvia temprana y la tardía; cosecharás tu trigo, tu mosto y tu aceite;[15]yo pondré hierba en tus campos para tu ganado, y comerás hasta hartarte.[16]Pero, cuidado, no os dejéis seducir ni os desviéis sirviendo a dioses extranjeros y postrándoos ante ellos;[17]porque se encenderá la ira del Señor contra vosotros, cerrará el cielo y no habrá más lluvia, el campo no dará sus cosechas y desapareceréis enseguida de esa tierra buena que os va a dar el Señor.[18]Grabaos estas palabras mías en el corazón y en el alma, atadlas a la muñeca como un signo, ponedlas de señal en vuestra frente,[19]enseñádselas a vuestros hijos, habladles de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado,[20]escríbelas en las jambas de tu casa y en tus portales,[21]para que dures y duren tus hijos en la tierra que el Señor juró dar a vuestros padres, cuanto dure el cielo sobre la tierra.[22]Si ponéis fielmente por obra los preceptos que yo os mando hoy amando al Señor, vuestro Dios, siguiendo sus caminos y uniéndoos a él,[23]el Señor irá por delante expulsando a esos pueblos, más grandes y fuertes que vosotros, y vosotros iréis ocupando su tierra;[24]todo lo que pisen vuestros pies será vuestro; se extenderán vuestras fronteras del Desierto al Líbano, del río Éufrates al Mar occidental.[25]Nadie podrá resistiros, porque el Señor, vuestro Dios, sembrará el pánico y el terror en todo el territorio que piséis, como os tiene dicho.[26]Mira, hoy os pongo delante bendición y maldición:[27]la bendición, si acatáis los preceptos del Señor, vuestro Dios, que yo os mando hoy;[28]la maldición, si no acatáis los preceptos del Señor, vuestro Dios, y os desviáis del camino que hoy os marco, yendo detrás de dioses extranjeros, que vosotros no habíais conocido.[29]Cuando el Señor, tu Dios, te introduzca en la tierra donde vas para tomar posesión, darás la bendición en el monte Garizín y la maldición en el monte Ebal[30]--Se encuentran en la otra parte del Jordán, detrás de la carretera de poniente, en la tierra de los cananeos que habitan en la estepa, frente a Guilgal, cerca de la encina de Moré--.[31]Estáis a punto de cruzar el Jordán, de tomar posesión de la tierra que el Señor, vuestro Dios, os va a dar. Cuando toméis posesión de ella y la habitéis,[32]pondréis por obra todos los mandatos y decretos que yo os promulgo hoy.
Quitar número de versículo Nueva Consulta Índice Libros
 
©Jesuitas. Provincia de Castilla. web@pastoralsj.org viernes, 10 de septiembre de 2010