| |
| ¿Puedo
yo cantar? |
| Hay
días en que también yo podría cantar y transmitir.
Es cuando descubro dentro de mí un Dios que me ama, y por eso
mismo me lanza a anunciarlo. Es cuando creo vislumbrar el sentido
profundo del Evangelio, y entonces nada me inquieta. Es cuando intuyo
que hay mucho más bien en el mundo del que creo, y que hay
mucho más por construir, y me siento con fuerzas para ello...
Y a pesar de mi debilidad y mi fragilidad, siento que Dios es fuerte
y que por eso mismo yo lo soy |
|
|
|
|
 |
Durante unos momentos, tal vez me
detengo para pensar en qué cosas buenas puedo proclamar. En
mi propia fragilidad, y al tiempo en mi fortaleza. En lo que me hace
sentir pasión. Y pido a Dios: Señor, que mi vida sea
canto... |
"Yo te bendigo, Padre, Señor de cielo y tierra, porque
has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado
a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu deseo. Venid
a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados,
y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended
de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis
descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga
ligera."
|
[Siguiente>>] |
|
|