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  Razones contra la guerra.
por Fernando Franco SJ*

[...] Creemos, con muchos otros, que las razones de un ataque preventivo contra Irak no son convincentes, y que los efectos de una posible guerra contra Irak serían tan devastadores que sería muy difícil, sino del todo imposible, justificar una intervención militar. Nuestra opinión se basa en las consideraciones siguientes.



(1) La 'doctrina' de la guerra preventiva no está de acuerdo con la doctrina y el derecho de la ONU , ni es moralmente sostenible . La aplicación de esta doctrina abriría las puertas a una guerra infinita, a 'una guerra sin fin'.

(2) En lugar de traer una paz duradera a la región (Medio Oriente), una guerra contra Irak aumentaría las tensiones entre musulmanes y cristianos.

   

Las semillas del diálogo entre ambos grupos, tan pacientemente sembradas, serían aplastadas por una espiral de violencia e intolerancia.

(3) La determinación de incurrir en masivos gastos militares, que destruyen la vida, está en marcado contraste con la falta de interés por promover, con igual decisión, el desarrollo sostenible para todos. En un mundo donde las desigualdades aumentan, donde la mayoría no puede satisfacer sus necesidades básicas, donde el comercio y las finanzas benefician a los países ricos más que a los pobres, muchos continúan preguntándose con creciente inquietud si los verdaderos motivos de la guerra contra Irak no tendrán más que ver con móviles económicos que con razones de seguridad.

(4) En el nuevo orden político global que está naciendo, los líderes de unos pocos países industrializados se han propuesto tomar unilateralmente decisiones que afectan a la vida de los pueblos de todos los continentes, al margen del control de la ONU y sin atender a su obligación de construir un consenso más amplio a través de legítimos procesos democráticos.

(5) La experiencia nos ha enseñado que los pobres son siempre las víctimas principales de la violencia y de la guerra. Como jesuitas, somos "amigos del Señor", y esto significa "ser 'amigos de los pobres' [y que no] podemos volvernos de lado cuando nuestros amigos están en necesidad" . En una situación de violencia generalizada y cuando una guerra se proyecta como inevitable, no podemos apartar nuestra mirada de aquellos que profesamos como amigos, los pobres, especialmente las mujeres y los niños. Desde su perspectiva no se puede justificar la guerra.

 

   

Estas son las razones por las cuales nuestros esfuerzos a favor de la paz adquieren una apremiante urgencia. Mientras sea posible, y teniendo en cuenta las condiciones locales, nuestra lucha en contra de la constante violencia y a favor de la paz necesita fortalecerse, hacerse más articulada e integrarse en otras iniciativas tanto nacionales como internacionales. [...]



En definitiva, nuestros esfuerzos a largo plazo deben partir del hecho evidente de que, como Juan Pablo II lo ha manifestado repetidamente, "existe un gran desorden en la situación del mundo contemporáneo", y que "todos deben colaborar en la constitución de una nueva organización de toda la familia humana , que pueda ser percibida como garante imparcial y objetiva de los derechos.

 

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Fernando Franco es el secretario para la Justicia Social de la Compañía de Jesús.
Este texto está entresacado de una carta de posicionamiento escrita en febrero 2003.
©Jesuitas. Provincia de Castilla. web@pastoralsj.org martes, 02 de diciembre de 2008