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En
un mundo en el que hay tanto ruido no es sencillo prestar atención
a algo en especial. No sé si es porque entre tanta cantinela de todo
tipo la mejor solución es desconectar; o si es por pereza, o por
impotencia, o por la tentación de hablar, sin parar.
No sé si es el batiburrillo de problemas, inquietudes, proyectos,
ideas que se me mueven por dentro. O tal vez porque en el mundo hay tantísimos
discursos huecos y estúpidos, tantas canciones que si de verdad atiendo
a las bobadas que dicen me dan ganas de cometer un crimen, que me he vuelto
un poco escéptico. |
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El hecho es
que a veces temo vivir en una burbuja, en la que rara vez entran voces que
me conmuevan de verdad. Y sin embargo el caso es que, debajo de la cacofonía
de gritos, ruidos, músicas, anuncios, soniquetes variados, cuñas
publicitarias y frases hechas que suenan a topicazo, sigue habiendo palabras
llenas de verdad. Palabras que merece la pena escuchar. |
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