|
|||||||||||||||||||||||||||
![]() ![]() |
Hambre de Amor Hay gente muy sola. Gente mayor que se siente abandonada. Gente pequeña que se siente incomprendida. Gente joven que no encuentra su lugar en el mundo. Gente adulta que se pregunta para qué trabaja. Un hambre distinta recorre nuestro mundo, allá donde la necesidad primera del alimento puede estar ya colmada: hambre de sentido; hambre de un ideal; hambre de algo en lo que creer y por lo que merezca la pena dar la vida; hambre de relaciones profundas. Tal vez, en el fondo, hambre del Amor con mayúscula, el que supone reto y tarea. El que supone risa y llanto. El que dura, y crece y cambia. El amor que dice: amigo, hermano, pareja, comunidad, mundo. "Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros." (Jn 13, 34-35)
|
LA
POBRE Soy tan pobre tan pobre, que no tengo ni madre. Soy tan pobre tan pobre, que no tengo ni nadie. Que no tengo ni abrigo Soy tan pobre tan pobre, ¿Tenéis una mirada de ternura? ¿Os
sobra algo de vino en la copa? Aunque sólo sea una mirada, soy tan pobre, tan pobre, que no tengo una sábana blanca... pero si no la tengo no te vayas. No tengo un hombro donde llorar a gusto. Unas manos, por caridad, |
|||||||||||
| ©Jesuitas. Provincia de Castilla. | web@pastoralsj.org | martes, 06 de enero de 2009 | ||||||||||||||||||||||||