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Jesús, un Amigo.
"Cuando María llegó donde estaba Jesús, al verle, cayó a sus pies y le dijo: "Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto". Viéndola llorar Jesús y que también lloraban los judíos que la acompañaban, se conmovió interiormente, se turbó y dijo: "¿Dónde lo habéis puesto?". Le responden: "Señor, ven y lo verás". Jesús lloró." (Jn 11,32-35) Entre un Dios lejano, sereno, impasible, intocable, y un Dios que siente, llora, ríe, sufre y quiere sinceramente creo más en el segundo. Jesús revela emociones profundas, y eso se ve de un modo muy claro en su relación con la gente. A veces le vemos indignado o herido. Otras veces, en cambio, lo descubrimos riendo, a gusto, rodeado de los suyos. Percibimos confianza en sus relaciones con la familia de Lázaro; ternura cuando Juan recuesta su cabeza en el pecho de Jesús, en una cena de amigos; amistad ofrecida a unos y otros.
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El clamor Y dije al que
pasaba, Y tan pronto
lo dije, De boca en boca,
Ya está
sangrando, (Alfonsina Storni) |
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| ©Jesuitas. Provincia de Castilla. | web@pastoralsj.org | martes, 02 de diciembre de 2008 | ||||||||||||||||||||||||