| |

|
|
|
|
Cuántas veces hará
falta que oiga tus palabras definitivas y turbadoras? ¿Cuántas
veces tendrás que dejarme planchado, como a Simón, con tu
forma nueva, distinta de hacer las cosas? ¿Cuántas veces me
sorprenderé entrampado en prejuicios, en seguridades, en territorios
conocidos? ¿Cuántas veces tendré que verte perdonando
y descubrir que yo sigo dividiendo el mundo en "buenos" y "malos"?
¿Cuántas veces me negaré a ver el sufrimiento ajeno
por miedo a que me salpique? ¿Cuántas veces volveré
a sentirme avergonzado de no ser capaz de amar como creo que podría?
¿Cuántas veces descubriré que he vuelto a olvidar que
alguna vez ardió mi corazón al escuchar tu palabra? ¿Cuántas
veces seguiré diciendo: "no, esto no es posible", "es
muy difícil", "la realidad es distinta..."
QUEJA
Señor, mi queja es ésta,
Tú me comprenderás;
De amor me estoy muriendo,
Pero no puedo amar.
Persigo lo perfecto
En mí y en los demás,
Persigo lo perfecto
Para poder amar.
Me consumo en mi fuego,
¡Señor, piedad, piedad!
De amor me estoy muriendo,
¡Pero no puedo amar!
Alfonsina Storni
|
Y, a pesar de todo, seguirás explicándomelo una y
otra vez. Seguirás mostrándome una forma distinta de amar,
acoger, sentir y vivir que, en lo profundo me atrae tanto que quiero seguirte...
Seguirás tocando esa tecla profunda que me hace vibrar, aunque
sólo sea por un instante febril, que me ilusiona, me enternece,
me llena. Y, entonces, sentiré que no hay reproche, ni paternalismo,
ni indiferencia por tu parte, sino respeto. Que no me miras con pena,
sino con agrado. Que ves en lo profundo y crees en lo que ves. Y, como
Simón, saldré de ese lugar renovado, sabiendo que todo es
posible, que hay tanto por hacer, y por vivir, y por creer, y por amar...
"Y, entonces, sentiré
que no hay reproche, ni paternalismo, ni indiferencia por tu parte, sino
respeto..."
|
|