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Mirar la historia rota...
Seguramente estos días, como tantos otros, leerás un periódico, o verás el telediario. Oirás cómo se suceden noticias que hablan de vidas anónimas, pero reales: un terremoto en México, una guerra en ciernes en Irak, amenazas nucleares en Corea, guerras civiles interminables, la aglomeración de gente que duda de un sistema injusto en Portoalegre, mientras los más poderosos se reúnen en Davos; una nueva epidemia, la violencia desatada en tantos rincones, cualquier gesto de discriminación por motivo de raza, edad, ideología, orientación sexual, nacionalidad... Cuando escuches todo esto, piensa: ¿Dónde estás tú, Dios? Y ante las tragedias, piensa, intuye, que Dios no es el Dios indiferente que se queda impasible, sino el Dios tan conmovido como tú, que se estremece. Y que si a ti el dolor te inquieta, a Dios le duele. |
EL CORAZÓN
DE LA TIERRA El corazón de la Tierra tiene hombres que le desgarran. La Tierra es muy anciana. Sufre ataques al corazón -en sus entrañas-. Sus volcanes, laten demasiado por exceso de odio y de lava. La Tierra no está para muchos trotes está cansada. Cuando entierran en ella niños con metralla le dan arcadas. Gloria Fuertes ![]() |
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| ©Jesuitas. Provincia de Castilla. | web@pastoralsj.org | martes, 06 de enero de 2009 | ||||||||||||||||||||||||