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Ya te sientas fatigado o no, ¡oh, hombre!
no descanses;
no ceses en tu lucha solitaria,
sigue adelante y no descanses.
Caminarás por senderos confusos y enmarañados
y sólo salvarás unas cuantas vidas tristes.
¡Oh, hombre! no pierdas la fe, no descanses.
Tu propia vida se agotará y anulará,
y habrá crecientes peligros en la jornada.
¡Oh, hombre!, soporta todas estas cargas, no descanses.
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Salta sobre tus dificultades
aunque sean más altas que montañas
aunque más allá sólo haya campos secos y desnudos.
¡Oh hombre! no descanses hasta llegar a esos campos.
El mundo se oscurecerá y tú verterás
luz sobre él
y disiparás la tinieblas
¡Oh hombre! aunque la vida se aleje de ti, no descanses.
¡Oh, hombre!, no descanses.
Procura descanso a los demás.
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