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Alguien para acompañarte en las horas difíciles. Alguien que te abrace ahora que lloras a mis pies. Alguien que te sostenga en estos momentos trágicos. Alguien que comparta tu pérdida...
y que también estará en las horas buenas, que llegarán. Alguien que te cuide y a quien cuides...
No estamos solos, ni en las horas más oscuras. Amigos, madres, hijos, parejas, colegas. Y como creyentes, tenemos a más gente al pie de la misma cruz, a innumerables hombres y mujeres de Iglesia que han sido y son compañeros de camino, de esfuerzo, de lucha, de errores, de búsquedas y de amor. Ahí estamos |
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¿Te sientes solo en el seguimiento de Jesús? |
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o, por el contrario, ¿Sientes que hay más gente como tú, acompañando, a veces animándote, abrazando? |
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¿Y sientes que ayudas a otros a afrontar los momentos difíciles? |
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¿Quiénes sientes que son “los tuyos”? |
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¿Quién puede contar contigo? |
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PARA LEER: |
CONTIGO
¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.
¿Mi gente?
Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?
Luis Cernuda |
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