A propósito de monseñor Charamsa

Es sacerdote. Decide declarar que es homosexual en vísperas del Sínodo. Revela que tiene un novio, español, con el que mantiene una relación estable que piensa continuar. Y clama por un cambio en la situación de las personas con orientación homosexual en la Iglesia. La reacción en el Vaticano es declarar que, ante esa situación, le apartarán del sacerdocio. Y claro, al mezclarse todos los temas es muy fácil que se reproduzcan titulares que  insistirán en que  se le expulsa del sacerdocio por ser homosexual.

Qué más quieren quienes, con ello, se reafirmarán en su convicción de que no hay cambio posible en la Iglesia, y llenarán las redes con un clamor contra una iglesia anacrónica y demás. Tampoco faltarán quienes, encantados con que nada cambie, aprovechen la confesión de monseñor para generalizar y decir que esto demuestra que los homosexuales son imposibles.

La realidad es que el sacerdote polaco ha mezclado dos cuestiones: celibato del clero y homosexualidad. No es el primer cura que tiene que abandonar el sacerdocio al optar por una relación de pareja. Hay muchísimos que, desde hace décadas, claman por un cambio en la cuestión del celibato. Pero, por el momento, lo que rige hoy es el celibato para los sacerdotes. Y eso no tiene que ver con la orientación sexual.

Imagino que la inmediatez de las medidas tendrá que ver con el momento y forma elegida por Charamsa para hacer estas declaraciones. Ante la prensa, con su pareja, en vísperas del comienzo del sínodo de la familia. Imagino también que él haya querido hacerlo así, ante los medios, vestido con alzacuellos y flanqueado por su novio, precisamente para provocar reacciones. No sé si se da cuenta de que, al mezclar todas esas cuestiones: su situación personal, el celibato opcional, y las relaciones entre personas homosexuales, no ayuda demasiado a un diálogo muy matizado.

Y justo hoy, en vísperas de un sínodo que va a abordar tantas cuestiones complejas, y en el que muchos tenemos puestas tantas esperanzas, ¿no es lo que más se necesita el matiz y la delicadeza?

  • José María R. Olaizola sj

Comentarios  

 
#31 Ana 13-10-2015 21:44
A mi también me parece que el momento y la forma de hacerlo no ayudan a nadie. Gracias
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#30 Celia Catalán 10-10-2015 10:48
Desde mi Uruguay chiquito en territorio y población, nuestras comunidades siguen atentamente el Sínodo de la Familia y la actividad y reflexiones tan hondas de nuestra cabeza el Papa Francisco.
Simplemente decir que en todo de acuerdo a lo expresado por José Ma. Olaizola e este artículo.
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#29 Durtal rivera 09-10-2015 17:16
Dentro de un año, me perdone si peco de presuntuoso, este cura estará entrando en una Iglesia solicitando el perdón y confesar, y naturalmente se le daré. La iglesia es un hospital de almas.
Su vida ha cambiado ya no mantiene ese estatus de comodidad,esa referencia al yo, ansia de renombre.
Pretende hacer que Dios baje del cielo para cambiarlo.
Como leí en un libro de Kundera ha cruzado la frontera del reino de la extraña libertad donde todo está permitido, donde no existe la vergüenza ni los reparos ni la moral.
El camino hacia Dios se abre por medio de la percepción y no por el pensamiento discursivo.
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#28 Rafael 09-10-2015 09:32
En mi opinión son temas que se deben tratar con mayor respeto hacia todos. La fotografía, el momento, la manera de hacerlo me ha parecido de lo más inoportuna... Flaco favor el que ha hecho a los homosexuales y al Sínodo.Se puede hablar y debatir sobre la postura de la Iglesia sobre la homosexualidad y el celibato, pero desde el respeto hacia todos y desde la coherencia y esta persona no lo ha hecho así. Me parece bien que le hayan obligado a dejar el sacerdocio. Hubiera sido coherente si lo hubiera hecho voluntariamente...en fin. Gracias Olaizola por tu reflexión serena y llena de sentido común. Un cordial saludo
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#27 Rafael 09-10-2015 09:27
Estoy de acuerdo con el comentario de Reyes:"a mí no me ha parecido oportuno ni la forma ni el momento. Las fotos, con el alzacuellos, solo parecen querer crear morbo. No creo que el problema del caso Charamsa haya sido la homosexualidad sino decir que tiene pareja y no piensa dejarla. La opción fue personal, no una imposición. Y siempre podía haber abandonado el sacerdocio sin tanto ruido en un momento tan importante. No entro a valorar si el celibato es o no necesario. Ni tampoco la castidad. La verdad es que no lo sé. Tal vez ser soltero puede permitir tener una disponibilidad y una mayor disponibilidad para servir que si estás casado y tienes familia."
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